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NUEVOS TALLERES CON ALUMNADO DE BACHILLERATO EN SAN VIATOR (Sopuerta). ÁFRICA y MASCULINIDAD

marzo 29, 2021

Es un proyecto subvencionado por:

Durante el mes de marzo nos hemos juntado nuevamente con alumnado de Bachillerato del centro San Viator, en Sopuerta (Bizkaia), para tratar el tema de la construcción de la masculinidad desde una perspectiva igualitaria y de género.

Hemos impartido un total de cuatro talleres a alumnado mixto, chicos y chicas, con una duración de una hora cada taller: dos con alumnado de 2º y otros dos con alumnado de 1º. Además de esto, hemos tenido otros dos talleres con el alumnado de 2º, pero en esta ocasión la temática ha sido “Acercar la realidad de África desde una perspectiva de masculinidad e igualdad”. La persona encargada de dinamizarlos ha sido Mamadou Ngom, mediador intercultural de la asociación Médicos del Mundo de Bilbao, experto en masculinidad e interculturalidad.

En alguno de estos encuentros leímos alguna frase de nuestro listado de “afirmaciones culturales sobre la masculinidad”: cuando un chico (hombre) está enfadado mejor dejarle solo, a ver si así se le pasa. Lo cual despertó interés por participar, pues conectaba con su día a día, y con sus vivencias en las relaciones. Aprovechamos para explicar partes de teoría sobre la construcción de la masculinidad, tratando los siguientes temas: la soledad y el aislamiento emocional en los hombres, la dificultad para la gestión adecuada de sus sentimientos, las actitudes violentas en el comportamiento de los hombres.

Conectamos dicho tema para comentar cómo la cultura-sociedad “vende” a los hombres el sexo como la única vía de encontrar satisfechas sus necesidades humanas básicas de contacto físico, cercanía, amor, intercambio afectivo íntimo. Y esto llevó a explicar el efecto que tiene en la psicología de los hombres la exposición masiva a la pornografía que vivimos desde cada vez más temprano en nuestras vidas. Hablamos de las características de la pornografía comercial tradicional, también del sexting (intercambio voluntario a través de las redes sociales de imágenes de sí mismas/os con un contenido sexual, y mostrando partes de su cuerpo desnudo). En alguno de los talleres hemos tratado también el tema de la menstruación, su vivencia y sus creencias en torno a ello, y el tema del tamaño del pene. Todo ello, al igual que el resto de temas, enmarcado en cómo el género y concretamente la masculinidad condiciona nuestra manera de pensar y nuestras creencias.

Conectado con lo anterior, algunas personas contaron testimonios personales que habían sido impactantes para ellas, hablando de cuestiones íntimas que el grupo, en general, no conocía. Esta dinámica de trabajo grupal ha incentivado las intervenciones de los y las participantes.

En cuanto al testimonio que nos trajo Mamadou Ngom desde su mirada como migrante proveniente de África, y experto en masculinidad e interculturalidad, destacó el interés del alumnado por conocer sus experiencias personales y su punto de vista. Mamadou explicó la conexión entre el proceso de aprender a ser hombre y el proceso de aprender a relacionarnos con diversidad de culturas, dentro de un marco de inclusión e igualdad.

TRABAJO CON JÓVENES EN TIEMPO LIBRE, Y FAMILIAS

marzo 14, 2021

ABORDAMOS COMPORTAMIENTOS SEXISTAS-VIOLENTOS DENTRO DE UNA ‘CUADRILLA’ DE HOMBRES

marzo 10, 2021

Nos hemos reunido con una cuadrilla de hombres (de 29 años de edad todos ellos) para llevar a cabo una sesión de trabajo en el que tratar el caso de un miembro de la cuadrilla que ha ejercido repetidamente violencia sexista con distintas mujeres. Mujeres con quienes él mantenía relación habitual, siendo alguna de ellas amigas cercanas de todo el grupo. Antes de dicha sesión de trabajo mantuvimos varios intercambios en los nos informarnos del efecto que había tenido su comportamiento en las mujeres afectadas, así como en ellos mismos, tanto a nivel individual y como de cuadrilla. Definimos los objetivos de dicho trabajo, y la forma de llevarlo a cabo. Nos solicitaron ayuda pues echaban en falta herramientas de grupo e individuales para abordar adecuadamente la relación con este amigo, y con las mujeres afectadas. Hemos realizado dicha colaboración desde una perspectiva de género, es decir, enfocándolo en la masculinidad.

*Cuadrilla es la manera en que la cultura vasca llama a un grupo de amistad que mantiene lazos de unión a lo largo de los años, suele ser numerosa.

5 TALLERES PARA ESTUDIANTES DE BACHILLER en SAN VIATOR y BERRIOTXOA

enero 16, 2021

Es un proyecto subvencionado por la Diputación Foral de Bizkaia

Noviembre de 2020 (Berriotxoa) y enero de 2021 (San Viator):

En San Viator realizamos un único taller, con una duración de hora y media, participaron 29 personas. En Berriotxoa realizamos cuatro talleres de una hora de duración cada uno, participaron 90 personas. Todos ellos fueron talleres mixtos.

Discutimos sobre distintos aspectos de la masculinidad tradicional hegemónica patriarcal, y sobre su repercusión en la vida de los hombres debido a su socialización en este tipo de masculinidad. Hablamos de “la caja azul o masculina”: cómo debemos comportarnos, qué debemos pensar, cómo debemos ser…, en definitiva, de los roles y atributos masculinos tradicionales, y de cómo determinan nuestras vidas. Hubo dos aspectos que más atrajeron la atención de los grupos:

la familiarización con la violencia y el abordaje de los conflictos entre personas utilizando maneras alternativas a la violencia; y la gestión emocional, y la vivencia del llanto

Además, presentamos la labor que desempeñamos en la asociación y compartimos nuestra mirada, la cual cuestiona los estereotipos, roles y atributos tradicionalmente masculinos. A través de este trabajo buscamos cuestionar posicionamientos ideológicos machistas y sexistas.

La metodología de trabajo se basó en la interacción directa con ellos y ellas, a través de preguntas personales y solicitándoles su perspectiva sobre los temas que iban apareciendo. Cada una de sus intervenciones fue escuchada con atención, respeto y aceptación, y se dio la oportunidad de intervenir al máximo de personas. Esta forma de trabajar ha impulsado un ambiente participativo y de interés por el tema y la actividad.

Las voces de las mujeres también fueron escuchadas, desde el punto de vista de cómo afecta a sus vidas esa masculinidad que veían representada y descrita a través de las frases de la dinámica.

Deconstrucción de la coraza masculina, desde y hacia el amor
Deconstruir la coraza de la masculinidad patriarcal, desde y hacia el amor

MASCULINIDAD Y SALUD MENTAL, entrevista

enero 15, 2021

https://www.mujerysaludmental.org/es/blog/la-masculinidad-tradicional-nos-enferma-tanto-hombres-como-mujeres

Contenido de la entrevista realizada a Piper Txuriak: “La masculinidad tradicional nos enferma tanto a hombres como a mujeres”. En la publicación “MUJER Y SALUD MENTAL.ORG

¿Qué son las nuevas masculinidades?

Cuando decimos nuevas masculinidades, nos referimos a un cambio de lo que tradicionalmente hemos entendido por “ser un hombre” en esta sociedad y cultura. El “hombre normal” está siendo cuestionado por lo que se ha llamado “nuevas masculinidades”, y esto es algo que sucede en la mente de un gran número de personas. Por ello, podemos decir que el modelo de masculinidad tradicional está en crisis, y no porque haya un nuevo modelo que se quiere implantar, pues en realidad no lo hay, sino porque las características de ese “hombre normal, adecuado, correcto” han dejado de ser un referente interesante para una parte importante de la sociedad, tanto hombres como mujeres.

Las nuevas masculinidades suponen una oportunidad para que los hombres vivamos nuestra vida con más libertad y amplitud. Nos permite comprender cuáles han sido los mecanismos socioculturales ocultos (y a menudo sutiles) que nos han arrastrado hacia una determinada manera de comportarnos, sentir, desear, pensar, relacionarnos, etc. Mecanismos que empiezan a funcionar desde nuestro nacimiento y que se convierten en un patrón a copiar y reproducir si es que queremos encajar en la “normalidad”, para así ser aceptados y evitar que nos castiguen o excluyan.

No hay una sola manera de ser hombre, igual que no hay un único traje con el que vestirnos. La masculinidad ha significado para nosotros vestir un “traje” que no nos queda bien, que nos comprime y a menudo nos ahoga. Nuevas masculinidades significan detener la marea que nos arrastra y poder elegir la persona que queramos ser.

¿Cómo ayudan las nuevas masculinidades a impulsar la igualdad entre hombres y mujeres?

Las nuevas masculinidades confrontan la parte más dura, peligrosa, insana y destructiva de lo que se ha considerado como “masculino”, pues su objetivo es que la humanidad transforme todo eso en algo beneficioso y positivo para todas las personas y para el planeta. Son atributos, roles y tendencias asignados históricamente a los hombres por parte de nuestras sociedades y cultura.

Los siguientes podrían ser algunos ejemplos de ello: la ideología sexista y las formas de discriminación y violencia contra las mujeres; las relaciones basadas en el vencer, ganar o perder, el dominio y el ser más que la otra persona; evitar muestras de sensibilidad, delicadeza, dulzura o empatía; prohibirnos la cercanía y amor con otros hombres; mantener relaciones con un vínculo superficial; creer que a los hombres nos debe interesar la violencia, la guerra y las armas; negarnos el sentir miedo, y en consecuencia ponernos ante situaciones de riesgo innecesariamente; estar al mando de todo y tener el control de todo; aceptar la represión de nuestro llanto, debilidad y vulnerabilidad.

Como consecuencia de este trabajo de revisión y transformación de nuestra propia vida, la tendencia es que los hombres adoptemos formas de pensar y de comportarnos que promueven la igualdad con las mujeres y la no aceptación de ninguna forma de discriminación y maltrato. Así, poco a poco vamos integrando una masculinidad que necesita caminar junto a ellas y cooperar con ellas, pues entendemos que
lo que les beneficia a las mujeres también nos beneficia a nosotros. En ese camino perdemos privilegios, porque estos están basados en algo injusto y perjudicial para todo el mundo. En ningún caso perdemos derechos, sino al contrario, pues gracias a la igualdad nuestras necesidades también son tenidas en cuenta y ganamos en bienestar personal. Entendemos que este proceso se trata del progreso humano y no de una lucha contra nadie, ni de un defenderse de nadie.

¿En tu experiencia como formador en nuevas masculinidades, qué progresos observas en los hombres que acuden a los grupos de hombres. Hemos avanzado hacia las nuevas masculinidades?

Estamos realizando esta entrevista; probablemente hace diez años esto no habría sucedido. Se ha convertido en algo habitual que se demanden actividades dirigidas a hombres, con el objetivo de que puedan hacer una revisión sobre su vivencia como hombres desde una perspectiva de género. Hace una década esto no sucedía. La demanda de este tipo de trabajo es creciente.

Los hombres participantes en nuestras actividades se asoman a algo que antes ni se habían planteado. Comienzan a cuestionarse sus creencias sobre lo que consideran “natural” en su propia forma de ser. Gracias a ello se despierta el interés por mirar más allá y descubrir hasta qué punto “visten un traje”, cuando ellos creían que ese traje era su piel. Bajo un montón de mandatos sobre cómo encajar en “la caja del hombre normal”, empiezan un proceso de encontrarse consigo mismos. Un paso fundamental para tomar decisiones que le lleven a cambiar como persona.

¿Desde nuestra federación hemos apostado por la formación en nuevas masculinidades para hombres de nuestra base social. ¿Cómo valoras la experiencia de formación con hombres de nuestra base social?

Un hombre no nace, se hace. Y debes demostrarte a ti mismo y a los y las demás que eres “un hombre de verdad”, porque “das la talla” para ganarte tal cosa. Esta masculinidad tradicional es una carrera agotadora para llegar a una meta inalcanzable, y en el camino te dejas la salud y la vida, además de la felicidad y satisfacción por el mero hecho de ser tú mismo. Es una masculinidad que nos enferma, tanto a hombres como a mujeres.

Es por esto que los hombres de vuestra base social, como cualquier otro hombre, agradecen profundamente este trabajo, pues son hombres que han “fracasado” en el intento de convertirse en hombres “normales”, que no han tenido éxito en esa carrera de fondo, y que la presión asfixiante para “dar la talla” como hombres ha acabado con su gozo por vivir. Una vía de esperanza y sanación se les abre cuando comprenden mínimamente que este proceso de “normalización” y “masculinización” ha sido una de las causas principales de su malestar personal. Entonces vislumbran la posibilidad real de que ellos no han “fallado”, sino que la masculinidad cultural (ese “producto” que les obligaron a comprar) es el fallo. Esta nueva “lectura” de sus propias vidas les abre una vía para mirarse con más amor y aceptación a sí mismos. Y generar algo así me transforma profundamente también a mí.

Jornada “Mujeres y Salud Mental” PIPER TXURIAK colabora con FEDEAFES

diciembre 12, 2020

Aquí se puede ver el vídeo de la jornada:

PROGRAMA EN CENTROS DE ENSEÑANZA de Bizkaia: SAN VIATOR y BERRIOTXOA (curso 2020-2021)

diciembre 12, 2020

Este curso arrancamos con un proyecto muy interesante que será financiado a través del Departamento de Empleo, Inclusión Social e Igualdad de la Diputación Foral de Bizkaia.

El título del proyecto es el siguiente:

CONSTRUYENDO UNA NUEVA MASCULINIDAD PARA CONSTRUIR LA IGUALDAD:  Deconstruyendo la masculinidad hegemónica tradicional en los centros de enseñanza San Viator (Sopuerta) y Berrio-Otxoa (Bilbao) con chicos y chicas estudiantes de bachiller, con profesorado y con familias.

Es un proyecto cuyo objetivo es trabajar la deconstrucción de la masculinidad tradicional con estudiantes de Bachiller en ambos centros, así como con el profesorado y familias de estos centros.
En octubre comenzamos impartiendo 4 talleres mixtos en Berriotxoa (Bilbao), y en diciembre hemos realizado una ponencia virtual a través de internet para todo el profesorado de San Viator (Sopuerta).
Continuaremos impartiendo talleres a alumnado trimestralmente, además de algún otro encuentro con profesorado.
Paralelamente elaboraremos materiales pedagógicos que faciliten a la comunidad educativa de estos centros llevar a cabo un trabajo educativo en bachiller con perspectiva de género enfocado en la masculinidad, los cuales publicaremos.

Compartimos alguna imagen de la presentación virtual:

HERRAMIENTAS PEDAGÓGICAS PARA EL TRABAJO CON ADOLESCENTES VARONES, CURSO Y ENTREVISTA

octubre 31, 2020

Hemos impartido un total de 3 cursos de 8 horas de duración cada uno de ellos, dos en Bilbo y no en Donosti, en los meses de noviembre y diciembre, organizados por el Observatorio Vasco de la Juventud del Gobierno Vasco. Se suman a los dos impartidos el año pasado, entonces cada curso fue de un solo día (5 horas). Por otro lado, este año estaban anunciados dos cursos, pero se abrió un curso mas para incluir a personas en lista de espera.
Para más información ver aquí.
En este enlace puede leerse la entrevista al compañero de Piper Txuriak que ha impartido el curso.

Herramientas pedagógicas para el trabajo con adolescentes varones sobre igualdad y masculinidad’

GIZON SAREA: encuentro, octubre 2020

octubre 28, 2020

El pasado 17 de Octubre, dos de nuestros compañeros participaron en el encuentro de Gizon Sarea, que en esta ocasión se celebró en Ermua de la mano de Zipriztintzen Gizon Taldea (grupo de hombres Zipriztintzen).

A pesar del magnífico día que salió después de más de una semana de intensas lluvias, el encuentro fue un éxito de convocatoria y reunió a cerca de 40 hombres diversos, provenientes de toda la geografía de Euskal Herria, de todas las edades y con vivencias y perspectivas diferentes.

A ello ayudó que la agenda que habían preparado los compañeros de Ermua era muy potente: un taller de trabajo no mixto por la mañana, una rica paella para recobrar fuerzas, una mesa redonda mixta para la sesión de la tarde y un bertso-saio para acabar el día.

Igual de potente fue el tema sobre el que giró toda la jornada y que respondía a una serie de publicaciones que se habían ido sucediendo desde el verano: las violencias machistas ejercidas por hombres que militan en entornos a favor de la igualdad.

En esta línea por la mañana se plantearon 3 preguntas que se discutieron en grupos para después compartirlas en la sesión plenaria:

  • Violencia, maltrato, tratar mal, luz de gas… son definiciones de violencia marchista. Hay que clasificar?
  • Autocrítica o culpa. ¿Qué es más útil?
  • El papel público de los hombres por la igualdad en la lucha contra la violencia.

Como es de imaginar, una sola mañana no da tiempo casi ni siquiera para empezar a plantear estos tres temas tan profundos, incluso cada uno por separado. Sin embargo, se generó un bonito espacio de aportaciones muy diverso en el que se recogieron ideas muy interesantes y diferentes sobre el tema tratado.

Para el siguiente encuentro, del que no se ha decidido aún la sede, el tema que se ha planteado es una revisión de la historia, razón de ser y objetivos de la propia Gizon Sarea. Después de 12 años de andadura, se ha visto interesante hacer un ejercicio de recordar de dónde surge la necesidad de crear este espacio y de repensar entre todos cual debe ser su utilidad  en la actualidad. 

“SOMOS. HACEMOS” REFLEXIÓN SOBRE LA VIOLENCIA MACHISTA

octubre 25, 2020
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A continuación un texto escrito por uno de los miembros de Piper Txuriak, una reflexión sobre la violencia que ejercemos los hombres, y un enfoque personal y socio-cultural para afrontarla y reconocerla:

SOMOS. HACEMOS

Basar nuestra identidad en nuestros actos puede suponer un doloroso e inestable acto de revisión permanente y duda constante que puede dificultarnos nuestra evolución.

En unas jornadas sobre violencia machista ejercida por hombres que militan en espacios a favor de la igualdad, un hombre se definía a sí mismo como condenado por maltrato y con una orden de alejamiento. Valiente definición en un contexto en el que la mayoría de las personas era la primera vez que nos veíamos. “Somos lo que hacemos” titulaba un artículo que abordaba este mismo tema. Ambos casos plantean el principio según el cual nuestra identidad se construye en base a nuestros actos.

Es posible que a muchas personas, hombres en este caso, les ayude tener esta visión y les sirva de alerta permanente para una revisión constante de sus acciones. Seguramente les sirva de punto de referencia desde el cual afrontar su deconstrucción y romper con una dinámica que nos incita a continuar ejerciendo diferentes formas de violencia.

Por otro lado, podemos tener en cuenta también el riesgo que puede suponer identificarnos continuamente con nuestras acciones. ¿Cuándo dejo de ser un hombre maltratador? ¿Cuándo puedo redimirme de esta pena? ¿Cuándo dejo de poner en duda lo que soy en función de lo que hago?  Centrar la atención únicamente en nuestros actos tiene el doble peligro de por una parte tratar los síntomas y no la enfermedad y por otra parte generar una especie de ansiedad según la cual nunca podremos “ser” lo que pretendemos ya que en nuestros actos hubo y habrá de una manera u otra, vestigios de violencia.

En este punto, me gustaría rescatar la visión que siempre propuso un compañero del grupo de hombres en el que participo. Él siempre proponía separar a la persona de sus actos. Despojar y atender de manera diferenciada a la persona de los actos que ha cometido. Esto nos permite condenar sin paliativos las acciones violentas que haya podido cometer esa persona. Y a la vez rescatar a esa persona, como ser humano. Atenderla en sus necesidades y sostenerla desde ahí para entender qué ocurre en su interior para comportarse de esta manera.

Marshall B. Rosenberg, creador de la teoría de la Comunicación No Violenta (CNV) y testigo en primera persona de situaciones de violencia extrema, propone que detrás de cada acto violento, por duro que pudiera ser, siempre hay una necesidad no expresada. En el contexto que ocupa este texto, mi interpretación es en la línea de que detrás de las violencias que cometemos, existe un ser que ha sido moldeado por una sociedad que nos aleja de nuestras necesidades más básicas y nos entrena en una violencia sistémica que aplicamos tanto a nuestro entorno como a nosotros mismos.

Todos vamos a tener que convivir con el ejercicio de la violencia, esperemos que en menores grados cada vez, a lo largo de nuestras vidas. Identificarnos únicamente con esta realidad y vivir con ella puede suponer un peso difícil de levantar para la mayoría de nosotros y desde luego una visión desalentadora de la construcción de la igualdad para muchos hombres que comienzan a cuestionarse sus actos.

Partamos de nuestra inviolable legitimidad para ser. No pongamos nuestra valía y (auto)estima como “premio” por nuestros actos. Asumamos que primero, somos. Que al nacer únicamente fuimos.  Hagámonos fuertes en esta legitimidad, plantemos nuestros cimientos en esta convicción. Desde ahí será más fácil revisar nuestra construcción como hombres y asumir la responsabilidad (y oportunidad) que tenemos para contribuir a crear un mundo sin violencia. Desde ahí será más fácil hablar también a pecho descubierto, desde nuestra vivencia, de las violencias que hemos ejercido, de la violencia que hemos sufrido, de los patrones que hemos repetido aunque ni siquiera los entendiéramos…

No se trata de colocarnos en un papel de víctimas, ni de caer en la equidistancia de la violencia. No hay duda de que en este reparto de miseria que es el sistema actual, nos ha tocado la mejor parte; incluso esta revisión que proponemos es un ejercicio más de privilegio, porque tengo el privilegio de decidir si hacerla o no.

Pero considero que un cambio duradero, sostenible en el tiempo y que sea generador de una nueva realidad que permita la libre existencia de todas las personas y sus elecciones, debería estar basado en el respeto profundo y admiración hacia el ser que nos habita. Un ser que, de la misma forma que se ha ido construyendo y se sigue construyendo en base a sus actos y circunstancias, también tiene, si se le atiende y sostiene, la innata fuerza de crear algo mejor.

Todo cambio tiene múltiples aristas, muchos frentes desde el que lograrlo y muchas luchas y estrategias legítimas que se complementan. Esta es una más.